Mountain Traces


Mountain Trace P1-09
B/W Photograph
30 x 40 cm
2005


Mountain Trace P3-12
B/W Photograph
30 x 40 cm
2005


Mountain Trace P1-12
B/W Photograph
30 x 40 cm
2005


Mountain Trace
Blackboard
100 x 80 cm
2005

El proyecto de MOUNTAIN TRACES toma inspiración de una variada y heterogénea mezcla de fuentes. Quizás la más cercana procede de la fascinación por las fotos antiguas de montañas en blanco y negro, como las realizadas por Vittorio Sella y recopiladas en el libro Summit, en donde las imágenes de montañas en blanco y negro se muestran dramáticas y casi sobrenaturales, como si las montañas respiraran. A través de estas fotos uno recibe una pequeña sensación de la montaña, cuya presencia se ha filtrado en la imágen.

Otra visible influencia, que además dio paso a la elección del dibujo como medio para la realización del proyecto, son las ilustraciones japonesas de montañas de finales del siglo pasado, en especial, las del artista Hiroshige Utagawa, por la simpleza de la línea y sus concisas composiciones.




MOUNTAIN TRACES consta de una serie de dibujos realizados en tiza sobre pizarra negra que son documentados a través de la fotografía en blanco y negro y luego borrados para dar paso al siguiente dibujo. Se trata entonces de una memoria de lugares reales, pero ficticios a la vez, ya que no son producto de la experiencia directa sino más bien interpretaciones a partir de la visión de estos lugares obtenida por otros. La fotografía cumple en este caso, su función documental, cómo lo hizo en el caso de los escaladores de principios de siglo, pero esta vez registra el dibujo de una montaña sobre una pizarra - único soporte para los dibujos realizados en tiza- antes de ser borrado para crear el siguente.

MOUNTAIN TRACES es un trabajo basado en la fotografía, que pasa por el dibujo, y al final se vuelve a convertir en fotografía. Se trata, pues, de un proceso cerrado, cuyo final es una documentación al igual de aquellas fotos antiguas, que existen sólo como una huella lejana de la memoria.